Digamos que es prácticamente imposible hablar de innovación sin conocer el proceso creativo que conlleva esta consecuencia. La innovación es respuesta no solo del mencionado proceso si no también de los campos correspondientes y ámbitos circundantes. El innovar no es en si una acción si no el final de la combinación de experiencias personales, exigencias del campo y/o presiones sociales. La innovación entonces, no surge por surgir en si misma. Es una consecuencia, un resultado.
Para innovar en cualquier campo y cualquier ámbito habría que prestar la atención necesaria al Proceso Creativo incluyendo la premisa del mismo proceso creativo en si respecto a la innovación: Lo que importa no es la solución de problemas si no la forma de proceder y la actitud ante el problema.